Como con este calor no podemos pensar en otra cosa que no sea agua, vamos a contar algo curioso sobre el agua que descubrimos hace unos años y que no terminábamos de publicar aquí. Se trata de un peculiar experimento que realizó Masaru Emoto hace unos años precisamente sobre el líquido elemento.

Emoto estudió cómo palabras, sonidos y pensamientos dirigidos hacia un vaso de agua influían sobre la forma de los cristales de hielo obtenidos al congelarse.

Así cogió un recipiente de agua y la congeló a ritmo de música clásica, música heavy, o con palabras positivas, negativas, piropos o insultos. Los resultados, aunque criticables, fueron soprendentes.

El recipiente afectado por la música clásica cristalizó con una estructuras simétricas y ordenadas El agua congelada a ritmo de heavy presentaba un caos en su formación cristalina. Algo similar ocurría con palabras agradables frente a insultos.

Según Emoto, la apariencia estética de los cristales dependía de si las palabras, pensamientos eran positivos o negativos.

Así, partiendo de la premisa de que nuestro cuerpo está formado en un 65% de agua, Emoto pretendía demostrar cómo estos mismos condicionantes ocurrían en el agua existente en nuestro cuerpo y por lo tanto, nos afectaba también a nosotros. De esta forma, se podía ver por ejemplo cómo afectan distintos tipos de música a nuestro cuerpo.

Si quieres profundizar en este asunto, echa un vistazo a estos posts:

Claro que si no te crees nada de esto, mira aquí.

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1 COMENTARIO

  1. la vida que DIOS creo es una perfecta SINFONIA
    LA SINFONIA es la perfecta creacion en las manos DIOS

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